En Tumaco inició ofensiva nacional para la erradicación de cultivos ilícitos

En Tumaco inició ofensiva nacional para la erradicación de cultivos ilícitos

Nariño. Con la implementación del primer Centro Estratégico Operacional Integral de Lucha Contra las Drogas Ilícitas (CEO), las Fuerzas Militares de Colombia dieron inicio a la ofensiva para la erradicación de más de 16.000 hectáreas de cultivos ilícitos en diferentes regiones del país.

Este Centro servirá como ente de coordinación, planeamiento, ejecución y seguimiento de las operaciones conjuntas, coordinadas e interinstitucionales, que se desarrollen en los departamentos de Valle del Cauca, Cauca y Nariño, y estará integrado por unidades de los componentes terrestres, navales y aéreos, los cuales realizarán coordinaciones con la Policía Nacional y demás entidades gubernamentales del orden nacional e internacional.

Uno de los fines por los cuales ha sido puesto en funcionamiento este CEO, tiene que ver con la lucha frontal que se debe enfrentar contra todos los eslabones de la cadena del fenómeno de las drogas ilícitas que azota varias regiones del territorio nacional y se constituye en la principal fuente de inseguridad y financiamiento de los principales Grupos Armados Organizados y Grupos Delincuenciales Organizados.

Mencionados eslabones tienen la siguiente estructura:

Cultivo: Aquí se involucra la tierra, semillas, maquinaria, tecnología y daño al medio ambiente.

Procesamiento: Incluye recolección, infraestructura, químicos, insumos, complejos, mano de obra, redes de apoyo y contrabando.

Transporte: Los medios utilizados son fluvial, terrestre, líneas de comunicación, centros de acopio, control de espacios y microtráfico.

Comercialización: Aquí se encuentran las redes de distribución, redes de apoyo de transporte nacional e internacional, el jíbaro y el narcomenudeo.

Consumo: En este punto del eslabón se evidencia el problema social y de salud pública por el incremento en los consumidores.

Lavado de Activos: Es el último eslabón de la cadena criminal donde se refleja el financiamiento y sostenimiento de la actividad ilícita.

Este trabajo de erradicación también busca la transformación de comunidades y territorios afectados por los cultivos ilícitos, con el propósito de lograr a través de planes y proyectos alternativos una disminución considerable del área cultivada, requiriendo además una fuerte inversión estatal con toda su oferta de bienes y servicios a estas comunidades.

Asimismo, se debe gestionar una fuerte inversión en estrategias y acciones que permitan prevenir el consumo, asumiendo una problemática desde el ámbito de salud pública, buscando en el futuro una disminución representativa en la demanda de consumo de alucinógenos en todo el territorio nacional. 

“Estamos en el corazón de los colombianos y ahí nos vamos a quedar”.