Discurso de ministro de Defensa durante ceremonia de reconocimiento de tropas en la Escuela Militar

Sea lo primero exaltar aquí la memoria de mi antecesor y amigo, el ministro Carlos Holmes Trujillo, un hombre que ofrendó su vida por un mejor país.

Sé del inmenso aprecio que todos tenemos por él, inclusive cuando ya no está hoy con nosotros.

Carlos Holmes Trujillo dejó un inmenso legado a nuestra Patria, a nuestra democracia, a nuestra Fuerza Pública.

Descanse en la eternidad.

Recuerden esta palabra:

¡SEGURIDAD!

¡SEGURIDAD!

¡Y MÁS SEGURIDAD!

Este es el sello del trabajo que me propongo ejecutar desde hoy en compañía de ustedes, los soldados y policías de nuestra Patria.

Asumo ante usted, estimado y admirado Presidente, ante nuestros soldados y policías, y ante los colombianos, con Dios como testigo, el cargo de Ministro de Defensa.

He venido a jurar ante Dios y ante nuestra bandera, que trabajaré con la Constitución y La ley en la mano, sin descanso, para que TODOS, TODOS los colombianos se sientan seguros.

Me comprometo a trabajar por LA LEGALIDAD Y LA SEGURIDAD como un mandato para que día y noche sean pilar de nuestras acciones.

Y les pido, a todos los soldados y policías de Colombia que las tengan grabadas en sus corazones.

Quisiera verla en los cuarteles y estaciones de policía como una manera de recordar a diario este compromiso con los ciudadanos.

Este gobierno hace inmensos esfuerzos en todos los frentes, cada día, para que los ciudadanos tengamos una vida mejor.

También lo hacen todos los colombianos. No vamos a permitir que los jíbaros, narcotraficantes, delincuentes, criminales y terroristas, empañen nuestro futuro.

Cuando hablo de este sello de la SEGURIDAD, claro que pienso en el mandato constitucional de nuestras Fuerzas Militares y en el de nuestra Policía. Me refiero tanto a defender la soberanía, la independencia, la integridad del territorio nacional y del orden constitucional, así como al mantenimiento de la convivencia para el ejercicio de los derechos y las libertades públicas.

Y no cederemos un milímetro en este mandato de nuestra Carta.

Pero también me refiero a la necesidad que tenemos de proteger al campesino en su parcela, para que las estructuras criminales del narcotráfico no lleguen a imponerles su voluntad.

A hacerles cambiar sus cultivos productivos por la siembra de coca con amenazas de muerte.

Me refiero a la protección que debe tener ese trabajador que en las zonas urbanas es atracado y en ocasiones asesinado por robarle su celular o su bicicleta.

Me refiero a la seguridad que debemos garantizar al empresario que apuesta por inversión para generar empleo.

Quiero más seguridad para esos líderes sociales que trabajan por mejorar sus comunidades y que son perseguidos por los criminales del narcotráfico.

Quiero para los colombianos una SEGURIDAD que nos libere de miedos. Quiero que cada soldado y cada policía sea un amigo del ciudadano. Un protector de su SEGURIDAD, de la seguridad de cada familia, de cada colombiano.

Es ahí donde tenemos que estar, señores comandantes. Más cerca de quienes necesitan nuestra protección.

Su Gobierno Presidente, tiene en sus políticas de Defensa y Seguridad, y de Convivencia y Seguridad Ciudadana, instrumentos eficaces para cumplir con estos propósitos.

Quiero, señor Presidente, que este acto sea ante todo un homenaje a nuestras Gloriosas Fuerzas Militares y de Policía, porque es con ellas con quienes vamos a lograr este reto inaplazable de MÁS SEGURIDAD para todos los colombianos, donde quiera que estén.

Quiero que este sea un acto de reconocimiento a su valor, a su entrega, a su patriotismo.

A esa disposición que solo ustedes tienen de ofrendar sus vidas a cambio de nuestra seguridad.

Vengo con la mayor humildad para hacer equipo a su lado, pero al mismo tiempo, para pedirles con toda firmeza todo el esfuerzo para cerrarle el paso a los criminales en todas sus formas delictivas.

Debemos ir un paso adelante, sorprenderlos antes de que perpetren sus delitos. Nosotros, las tropas, con el apoyo de todos los colombianos vamos a lograrlo.

Ustedes tienen en el Presidente de la República y en mí ahora, unos defensores incondicionales de su misión institucional.

Seguiremos dando todas las batallas que venimos dando cuando algunos sectores con intereses distintos a procurar el bienestar de la Patria, quieren crucificar a nuestros soldados y policías sin un proceso justo.

Defendemos a los miembros de nuestra Fuerza Pública que cumplen sus deberes apegados a la Ley y la Constitución, con estricto acatamiento a los Derechos Humanos y al Derecho Internacional Humanitario, materias que son parte de su formación desde hace muchos años y que continuaremos fortaleciendo.

Hoy, enfrentamos amenazas internas y externas. LAS DROGAS ILICITAS son la principal amenaza contra nuestro país.

El narcotráfico es una amenaza al Estado de derecho, la seguridad nacional y al ejercicio de los Derechos Humanos.

Los cultivos ilícitos son el principal combustible para la violencia, que financian el crecimiento y fortalecimiento de las organizaciones narco-criminales que afectan la seguridad nacional y la vida de los colombianos.

El narcotráfico es el generador de violencia en los territorios, el que destruye el medio ambiente, propicia las masacres y asesina a nuestros líderes sociales.

Es el cáncer que carcome a Colombia.

Usted, Presidente Iván Duque, declaró el narcotráfico como una amenaza a la seguridad nacional y se formuló una estrategia con una visión integral, atacando toda la cadena de valor de ese negocio trasnacional ilegal.

En los primeros cuatro meses de Gobierno , allá en el 2018, logramos revertir la tendencia de crecimiento de cultivos de coca que se mantuvo durante 5 años y que es la causante de la violencia que sufren en algunas regiones.

El último año se alcanzó la erradicación de 130.000 hectáreas de coca y cerramos con el récord de más de 5.000 laboratorios destruidos.

Todo esto, repito, lo estamos haciendo con ustedes, pero necesitamos más.

Y como les decía, tenemos también amenazas externas, sobre las que estamos en alerta y por eso actuamos en nuestras fronteras para proteger a Colombia. Tenemos toda la capacidad de respuesta.

Un solo enemigo, el narcotráfico, cuatro compromisos para lograr la victoria.

1- Me comprometo a profundizar la erradicación manual, a apoyar la sustitución de cultivos ilícitos y a aplicar la aspersión con precisión, de acuerdo con las características establecidas por la Corte Constitucional. Tenemos que acelerar la disminución de cultivos ilícitos.

También, avanzar para desmantelar esas organizaciones, capturar a sus cabecillas, a los del ELN, a los del Clan del Golfo, a las disidencias de las FARC y por supuesto a la Narcotalia.

Son ellos los que extorsionan, son ellos los que buscan generar caos en ciertas regiones, son ellos los que cometen las actividades de narcotráfico, pero en particular, son los que asesinan a colombianos y cometen masacres, ellos buscan desestabilizar las regiones y no lo vamos a permitir.

Desmantelar esas organizaciones es la mejor estrategia para prevenir el asesinato de los líderes sociales.

Por eso, hoy, desde acá notifico a Otoniel, a Márquez, a Santrich, a Iván Mordisco y a Gabino que no les daremos tregua.

Para ello, llegaremos hasta el último rincón de la patria con las Fuerzas Militares, la Policía y en colaboración con la Fiscalía General de la Nación y las demás agencias del Estado, hasta que logremos no solo combatirlos militarmente, sino judicializarlos para tener el control institucional y simultáneamente lograr la inversión social.

Esos narco-criminales con sus bandas aliadas en las ciudades, las inundan de sustancias psicoactivas, buscan envenenar a los jóvenes con el consumo, los inducen al delito y luego incrementan el crimen en la ciudad.

Por eso, con la Policía Nacional y con los alcaldes, daremos todas las batallas para incautar la droga, para destruirla las ollas y para restituir la seguridad de los vecinos y comunidades de las ciudades colombianas.

Hoy, le decimos a esa banda de La Local, en Buenaventura, que la ciudad no está sola, que la policía y las Fuerzas Militares los persiguen, con 130 policías y están llegando 120 más, estamos cerca de desmantelarlos. Una vez más, no permitiremos que sus luchas internas por el negocio del micro-narcotráfico amedrenten al Puerto, allí permaneceremos.

Y, por supuesto, en esta lucha contra el flagelo mundial de las drogas será fundamental la aplicación del principio de corresponsabilidad y el trabajo decidido con nuestros países aliados.

Solo juntos lograremos reducir el consumo y combatir la producción.

2- En segundo término, me comprometo a fondo con la defensa de la biodiversidad, como lo establece la Política de Defensa y Seguridad.

Presidente, Usted ha dado instrucciones para reforzar la Operación Artemisa, un esfuerzo interinstitucional para la protección de los recursos naturales y la disminución de la deforestación.

3- Me comprometo a fortalecer las capacidades de nuestros soldados y policías para tener mayor presencia, cercanía y efectividad en su tarea y en su labor de proteger a los colombianos.

Tendremos más tecnología y ciberseguridad para contrarrestar las amenazas.

Fortaleceremos los derechos humanos y el derecho internacional humanitario para todos nuestros soldados y policías.

Seremos implacables con quienes mancillen el honor militar, haremos énfasis en la defensa técnica y especializada de toda la Fuerza Pública

Y por supuesto, avanzaremos en la reglamentación de la ley del veterano, hay que rendir honor a nuestros héroes.

4- Y finalmente, cuente Presidente con las Fuerzas Militares y de Policía que se vincularán al plan de vacunación contra el COVID.

Hicimos un esfuerzo monumental para trabajar en la protección y ayuda de los ciudadanos en los tiempos en que teníamos que estar en casa, ahora vamos a ayudar en la vacunación, la gran apuesta para que se reactive Colombia.

Desplegaremos todo el esfuerzo requerido para apoyar en la vacunación de 35 millones de colombianos: también será nuestra prioridad.

Desde aquí hacemos un llamado a los ciudadanos para que apoyen a su Fuerza Pública, para que confíen en ella, para que participen activamente de los frentes de seguridad ciudadana, para que denuncien las ollas y a quienes trafican convirtiendo los colegios y parques en sitios de expendio, para que brinden información sobre los delincuentes. Solo así se mejora la seguridad.

Y a los jóvenes de Colombia, para que se unan a nuestras fuerzas militares y la Policía Nacional, con la finalidad de portar con honor y coraje los uniformes de la patria y ayudarnos a combatir la criminalidad y a proteger nuestros bosques, selvas y ríos.

Colombia los necesita, los líderes sociales los necesitan, la biodiversidad los necesita, nuestros barrios los necesitan y juntos ganaremos estas batallas.

Los invito a hacer historia.

Finalmente, quiero rendir un homenaje sentido a la memoria de mi padre, quien como militar se formó en estas aulas y me infundió el amor por la Patria y la eterna gratitud con los hombres y mujeres que forman en las filas de nuestra Fuerza Pública.

También quiero agradecer a mi esposa Marcela, mis hijos Juan Felipe y Sofía y mi madre Stella, cuyo amor y apoyo incondicionales hacen posible que me entregue a esta tarea de una manera más decidida.
Son mi roca, son mi fuerza, son mi todo.

Gracias a todos los miembros de nuestra Institución, gracias señor presidente por honrarme con su confianza para acometer esta tarea, seré el primer soldado en la defensa de nuestra soberanía junto a los héroes de nuestra Patria.

Que la seguridad de nuestras fuerzas militares y de policía dé dicha, tranquilidad y gloria a Colombia.
 

0 Comments
Saturday, February 6, 2021 By merybra