Más de 200 alumnos de la Escuela Militar de Suboficiales 'Sargento Inocencio Chincá' (EMSUB) afinan los últimos detalles de su preparación para participar en una edición histórica del desfile militar y policial del 20 de Julio, que este año recorrerá el sur de Bogotá y acercará a miles de ciudadanos una de las tradiciones marciales más representativas de las Fuerzas Militares de Colombia.
Las tradiciones perduran porque cada generación asume la responsabilidad de preservarlas y transmitirlas. Este año, además, el desfile militar y policial del 20 de Julio tendrá un significado especial, ya que por primera vez avanzará por la avenida Villavicencio, atravesando sectores como El Perdomo, Madelena, El Ensueño y Candelaria La Nueva, en las localidades de Bosa y Ciudad Bolívar.
Entre los bloques que participarán en este recorrido histórico estará la Banda de Guerra de la Escuela Militar de Suboficiales Sargento Inocencio Chincá (EMSUB), integrada por más de 200 alumnos que durante semanas han fortalecido su preparación para representar con honor al Ejército Nacional y rendir homenaje al pueblo colombiano.
Los ensayos comenzaron en el Fuerte Militar de Tolemaida, donde las altas temperaturas y las extensas jornadas pusieron a prueba la resistencia física y mental de los futuros suboficiales. Actualmente, en Bogotá, los alumnos continúan perfeccionando cada movimiento y cada nota musical para alcanzar la sincronía y precisión que exige uno de los eventos más importantes del calendario nacional.
Cada jornada de preparación inicia con una voz de mando que rompe el silencio. Los alumnos adoptan formación y los tambores marcan el primer compás. Si uno se equivoca, todos vuelven a comenzar. Esta dinámica refleja el espíritu de una agrupación que exige disciplina, trabajo en equipo, liderazgo y vocación de servicio.
Aunque la Escuela Militar de Suboficiales fue creada en 1914, su Banda de Guerra nació en 1970 en Popayán. Desde entonces se ha consolidado como una de las agrupaciones marciales más representativas del país, gracias al esfuerzo y dedicación de generaciones de alumnos que han mantenido vivo su legado.
Uno de los protagonistas de esa historia es el mayor retirado Hernán Rubiano, primer tambor mayor de la agrupación, quien años después lideró su reorganización en el Fuerte Militar de Tolemaida. Su trabajo permitió consolidar la participación de la banda en el desfile militar del 20 de julio de 1991 en Bogotá, junto a un bloque de más de 700 alumnos.
"En ese desfile de 1991 no había una banda que nos igualara. Era un bloque inmenso, armonioso y con gran espíritu militar. A los jóvenes se les notaba la vocación de servicio y el amor por la patria. Por donde pasábamos éramos ovacionados y recibidos con cariño por la gente. Hoy la banda sigue gozando de ese prestigio", recordó.
Ese legado continúa vigente. Para José Barbosa Monsalve, director de la Banda de Guerra, la principal responsabilidad es mantener y fortalecer una tradición construida durante décadas.
"Cada ensayo nos recuerda que recibimos un legado forjado por generaciones y que nuestra misión es entregarlo fortalecido a quienes vendrán después. Esa es la verdadera esencia de esta agrupación", afirmó.
La historia también se vive desde la experiencia del alumno Jorge Quintero Rico, bastonero mayor de la banda, quien desde niño asistía junto a su familia al desfile militar del 20 de Julio. Hoy, años después, tiene la responsabilidad de conducir la formación frente a miles de colombianos.
"Muchos creen que quien va adelante disfruta el desfile, pero la realidad es distinta. Uno marcha completamente concentrado, porque detrás vienen compañeros que confían en cada movimiento. Para mí es un inmenso orgullo liderar una tradición que admiraba desde niño y rendir homenaje a Colombia este 20 de Julio", expresó.
Para el coronel Gabriel Alexander Ramos, director de la Escuela Militar de Suboficiales, la Banda de Guerra representa uno de los patrimonios más valiosos de la institución, porque refleja los valores, la disciplina y el compromiso de quienes se preparan para servir al país.
"El verdadero poder de esta banda radica en que reúne el talento, la disciplina y los sueños de jóvenes provenientes de todos los rincones de Colombia para convertirlos en un solo propósito. Esa es la esencia de nuestra Banda de Guerra y uno de los mayores orgullos de la institución", señaló.
Este 20 de Julio, más de 200 alumnos recorrerán las calles del sur de Bogotá interpretando las notas marciales que evocan las gestas libertadoras y honran la memoria de quienes hicieron posible la independencia de Colombia.
La invitación es a izar con orgullo el pabellón nacional y acompañar esta celebración patria, en la que el sonido de tambores, cornetas y clarines anunciará el paso de una de las agrupaciones más tradicionales y emblemáticas del Ejército Nacional, que por primera vez llevará su música y su legado al sur de la capital del país.
Autor: prensa - Ejército Nacional