Protección de la niñez y debilitamiento de estructuras ilegales, resultados clave de la ofensiva militar en el sur del país.
En desarrollo de operaciones militares sostenidas en el departamento del Caquetá, el Ejército Nacional, a través de la Décima Segunda Brigada, logró un importante resultado operacional que resalta no solo por el sometimiento a la justicia de dos presuntos integrantes de estructuras ilegales, sino especialmente por la recuperación de un menor de edad víctima de reclutamiento forzado, hecho que evidencia el compromiso institucional con la protección de los derechos de la niñez.
La operación fue adelantada por tropas del Batallón Especial Energético y Vial N.° 19 en el corregimiento La Esmeralda, municipio de Puerto Rico, donde se materializó el sometimiento de dos presuntos integrantes del grupo armado organizado residual, GAO-r, Estructura ‘Raúl Reyes’, del Bloque ‘Jorge Suárez Briceño’.
De manera simultánea, en el marco de estas operaciones, se logró la recuperación de un menor de edad que hacía parte del GAO-r Estructura ‘Carlos Patiño’. Este resultado reviste especial importancia, al tratarse de la protección directa de un niño que fue instrumentalizado por estructuras criminales, vulnerando sus derechos fundamentales y exponiéndolo a escenarios de violencia.
El menor fue puesto a disposición de las autoridades competentes para el restablecimiento de sus derechos, iniciando un proceso integral de atención que incluye acompañamiento psicosocial, protección y acceso a programas del Estado, orientados a su recuperación y reintegración a la vida civil.
Este hecho evidencia la persistencia de los grupos armados ilegales en el reclutamiento de menores, una práctica que constituye una grave violación a los derechos humanos y al derecho internacional humanitario, y que es combatida de manera decidida por las Fuerzas Militares.
Por su parte, los dos hombres que decidieron someterse a la justicia permanecieron por más de dos años en la organización ilegal, donde recibieron entrenamiento en curso básico de guerrillas, manejo de armas largas tipo fusil, empleo de morteros, defensa personal y capacitación en el uso de drones, lo que refleja el nivel de preparación en estas estructuras.
Durante su permanencia, habrían participado en diferentes acciones armadas en Caquetá y Putumayo, incluyendo combates registrados entre 2023 y 2024 en Puerto Guzmán, así como su presunta participación en una emboscada en el sector conocido como El Cuatro. Así mismo, en febrero de 2026 estuvieron involucrados en confrontaciones armadas en zona rural de San José del Fragua, Caquetá.
De acuerdo con sus testimonios, ambos manifestaron su cansancio frente a una guerra que “no era de ellos”, sumado a las difíciles condiciones en el grupo ilegal, donde evidenciaron desigualdades, presión constante y falta de garantías, factores que influyeron en su decisión de abandonar las armas.
Tras su sometimiento, iniciaron la ruta de la legalidad, un proceso que les permitirá acceder a atención humanitaria, orientación jurídica, apoyo psicosocial y oportunidades de educación y generación de ingresos, facilitando su reincorporación a la sociedad.
Los sometidos fueron puestos a disposición de las autoridades competentes, garantizando en todo momento el respeto por sus derechos humanos y el debido proceso.
Estos resultados representan un avance significativo en el debilitamiento de las estructuras ilegales en el departamento del Caquetá, pero, sobre todo, ratifican el compromiso del Ejército Nacional con la protección de la niñez y la defensa de la vida.
La Décima Segunda Brigada continuará desarrollando operaciones militares contundentes y sostenidas, con el objetivo de salvaguardar a la población civil, especialmente a los niños, niñas y adolescentes, y consolidar territorios seguros donde prevalezcan la legalidad y la esperanza.
Autor: prensa - Ejército Nacional