En cumplimiento de los principios de legalidad, transparencia y administración responsable de los recursos del Estado, el Ejército Nacional de Colombia adelantó la entrega controlada de 100 toneladas de armamento fuera de servicio a la empresa Siderúrgica Diaco S.A., con el fin de realizar su desmilitarización y destrucción definitiva para su posterior transformación en acero destinado a fines productivos.
El material fue previamente declarado en baja mediante los actos administrativos correspondientes, conforme a la normatividad vigente sobre disposición final de material de guerra. Esta actividad hace parte de los procesos de modernización y depuración logística de la Fuerza y no constituye, bajo ninguna circunstancia, comercialización de armamento.
Además, el material fue transportado bajo estrictas medidas de seguridad desde diferentes unidades militares ubicadas en distintas regiones del país hasta la planta industrial ubicada en el municipio de Tuta, en Boyacá. El traslado se realizó mediante dispositivos logísticos especiales, con custodia permanente y controles de trazabilidad que garantizaron la integridad del cargamento durante todo el recorrido, conforme a los protocolos establecidos para este tipo de operaciones.
Un proceso técnico bajo estrictos controles
La desintegración del material se desarrolla mediante procedimientos industriales especializados que incluyen inutilización irreversible, fragmentación y fundición, bajo protocolos rigurosos de seguridad física, trazabilidad documental y control ambiental.
Durante todas las fases del proceso, personal designado por el Ejército Nacional ejerce supervisión permanente, garantizando la verificación técnica, la custodia del material y la certificación oficial de su destrucción, en estricto cumplimiento de los estándares legales y administrativos establecidos.
Del servicio a la transformación
Las armas entregadas cumplieron un ciclo operacional al servicio de la defensa y la seguridad de los colombianos. Hoy, en un acto simbólico de transformación responsable, ese mismo metal deja atrás su función militar para integrarse al aparato productivo nacional.
El acero resultante será destinado exclusivamente a procesos industriales que promuevan infraestructura, desarrollo y crecimiento económico, asegurando que no sea reutilizado para la fabricación de armas ni elementos similares.
Seguridad, sostenibilidad y confianza
Esta articulación entre el sector público y el sector productivo refleja un modelo institucional en el que la seguridad nacional se fortalece no solo mediante la actualización de capacidades, sino también a través de la disposición final transparente y ambientalmente responsable del material en desuso.
Con acciones como esta, el Ejército Nacional reafirma su compromiso con la administración eficiente de los recursos del Estado, la sostenibilidad ambiental y la construcción de un país que transforma sus capacidades al ritmo de los desafíos del presente y las oportunidades del futuro.
Autor: prensa - Ejército Nacional